Condena récord para un violador

diario clarin – corresponsal, la plata

LE DIERON 49 AÑOS POR VIOLAR Y ASESINAR A SU CUÑADA

La víctima tenía 11 años. La tuvo encerrada durante más de un mes.

 

La Justicia lo consideró una “bestia”; un hombre que “descendió al último peldaño del reino animal”. Adán Osvaldo Garabento (45), responsable de violar, secuestrar y torturar hasta la muerte a una nena de 11 años fue condenado a 49 años de prisión, en un fallo que no tiene antecedentes.

Casi medio siglo de cárcel para el mecánico de San Miguel del Monte que durante más de un mes mantuvo encerrada en una casilla de cuatro metros cuadrados, sometida a reiterados abusos sexuales y golpizas brutales a María Belén Martínez, la hermana menor de la concubina del condenado.

El calvario de la menor comenzó a mediados de enero de 2003, cuando Garabento decidió trasladarla desde Entre Ríos a su vivienda precaria de las afueras de Monte. El trágico final ocurrió el 20 de febrero, cuando el propio Garabento la llevó, ya muerta, al hospital local.

De acuerdo con los peritajes aportados en el juicio oral, María Belén tenía traumatismo craneoencefálico con doble fractura del maxilar, un hematoma cerebral; dos traumatismos abdominales que le provocaron un desgarro del hígado e infiltrados hemorrágicos en el intestino y riñones (probablemente producidos por golpes de puño). También presentaba hematomas con edema en brazos, manos y piernas, lesiones tanto del lado derecho como izquierdo y quemaduras de cigarrillo en varias partes del cuerpo. Además de las severas heridas derivadas de los abusos sexuales. “El sufrimiento de la niña fue brutal”, describió uno de los médicos.

También declararon vecinos y una ex pareja de Garabento, quien relató maltratos similares. María Mariela Martínez -hermana de la víctima y concubina de Garavento- dijo que había convivido dos años entre golpes, amenazas, ataduras con cinta adhesiva, sogas, mordazas y encierros. Su vida, dijo: “era un infierno”. Aunque, en el juicio declaró que nunca vió a su pareja abusar de la nena.

Los jueces Emir Caputo Tártara, Juan Carlos Bruni y Gloria Berzosa por unanimidad decidieron aceptar el pedido de la fiscalía y lo condenaron por homicidio simple, abuso sexual calificado y privación de la libertad calificada. A partir de una interpretación del Código Penal que fundamentó en otros procesos el juez Caputo Tártara, consideraron que es posible condenarlo por “el doble de la máxima pena prevista (25 años, por homicidio) cuando existen agravantes”. Permite, según explicó el magistrado a Clarín, la aplicación de penas más severas que la denominada Ley Blumberg, sancionada en 2004.

“Este es un hecho absolutamente divorciado de los sentimientos mínimos de humanidad por parte del autor. No encuentro un adjetivo comprensivo de tamaña violencia”, argumentó Berzosa en el dictamen que se conoció ayer.

Los jueces encontraron como agravantes para la condena “la edad de la víctima; la relación de concubinato del imputado con la hermana y la situación de sometimiento en la que se encontraba su pareja”. En su alegato, el fiscal afirmó que la niña le decía “Papi” a Garabento.

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