Datos de Fiscalías de todo el País
Los informes sostienen que el cincuenta por ciento corresponde a casos en los cuales son víctimas menores de edad, en su mayoría niños. Ofrecen consejos para evitar que se cometan ataques.
Buenos Aires.- Las denuncias por violación que ingresaron en las distintas fiscalías del país tuvieron en lo que va del año un promedio de un ataque sexual cada 150 minutos, y en la mitad de los casos las víctimas fueron menores de edad, según un informe estadístico oficial.
Estos datos aterradores se completan con cifras que detallan que sólo un tercio de los casos son denunciados, mientras que apenas un 10 por ciento de las causas terminan con los agresores detenidos.
El informe fue elaborado por la Dirección Nacional de Política Criminal, organismo dependiente del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, y que publicó ayer el Diario Popular.
A su vez, un informe suministrado por la Asociación de Víctimas de Violaciones (AVIVI) indicó que en la Ciudad de Buenos Aires y en el Conurbano Bonaerense “se notifican alrededor de cinco violaciones diarias”, para luego agregar que “los casos se duplicaron en los últimos siete años”.
El licenciado en Seguridad Pública Luis Vicat aseguró que “generalmente hay dos casos no denunciados por uno que sí llega a investigarse por la Justicia”, y mencionó que “las horas de riesgo son la madrugada y el anochecer”.
En tanto, un informe de la Procuración General de la Nación publicado hace unos meses reveló que en la Capital Federal el 90 por ciento de los expedientes sobre casos de violación y abuso sexual terminan impunes.
Por otro lado, se suministró una serie de recomendaciones para no convertirse en víctima, entre las que se destaca la conveniencia de gritar “fuego, fuego”, ante cualquier situación de peligro, en lugar de decir “socorro, socorro”, pues este último reclamo está probado que genera mayor abstinencia, por miedo.
Otro detalle mencionado es que a los agresores les resulta más llamativo atacar a mujeres que vistan ropa fácil de arrancar y además prefieren a personas con el pelo largo y atado, para poder tironear de ellos, si fuera necesario.
A su vez, se indicó que los violadores suelen no atacar a mujeres que cargan paraguas u otros objetos que puedan ser usados como arma a una cierta distancia.
Por último, la recomendación es mirar a la persona a los ojos o preguntarle algo, en caso de tener la sospecha que algo sucederá, porque generalmente los agresores prefieren tomar de improvisto a sus víctimas y en este caso desistirá de su intento de agresión.
En los casos en que se consuma la violación, se aconseja a las víctimas no bañarse para evitar que desaparecan huellas de semen que pudieren quedar.
Los abusos se producen también en un alto índice dentro del ámbito familiar y de proximidad, donde los niños son quienes resultan víctimas.